Podría decir que esto de volar nació el 12 de Marzo de 1981, tras ver el despegue del transbordador espacial COLUMBIA. Bueno cuando peque uno ve algo asi como si fuera lo más extraordinario que existiera. Tras pedir y pedir para las navidades aviones y juegos nada convencionales. Me sorprenden con un avión a motor, el cual duró solo una semana ya que yo no sabía como volarlo y mi padre tampoco. Al armarlo, ver arrancar al motor luego de cargarle combustible y sentir la fuerza y el ruido que producía. La impaciencia aumentaba para verlo en el aire; hasta que mi padre lo posa en la calle, le da contacto y el avión empieza a rodar hasta despegar.
Mi padre realizó un escarpado hacia la derecha con la avioneta pero por desconocer los controles ví como este se hacía pedazos en el cemento. Lloré mucho por eso y odié a mi padre por no alcanzar yo a pilotear mi regalo... pero el recuerdo de haber visto el despegue de mi propio avión me quedó en la retina.
Al pasar los años pude sentir lo que significa volar al estar en una pillaneta haciendo zona de espera cerca de Angostura de Paine. El recuerdo de esa única vez que vi volar mi avioneta se volvió realidad... Sentir el estómago bajar cuando se realizan escarpados es algo que solo se puede sentir en un avión de instrucción o en uno de combate. Sentir las G, volar en formación y todo eso no tiene precio.
Golem
jueves, septiembre 13, 2007
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